Abortos recurrentes

Abortos recurrentes

Para parejas o mujeres que sufren abortos y no consiguen que el embarazo llegue, puede ser un camino duro que consume y hace perder la esperanza. Pero cuando el embarazo no es la máxima preocupación sino el poder mantener sin riesgo un bebé, hace que el miedo a un aborto dure los 9 meses de embarazo. Si ha ocurrido varias veces, es un proceso de pérdida, en el que la impotencia y el miedo se adueñan de uno y no te permiten que disfrutes del momento presente, como es el de estar embarazada.

¿Cuáles son las posibles causas de los abortos?

Si eres mujer y tienes pareja, pongo mucho énfasis en que el tratamiento sea tanto para el hombre como para la mujer ya que será muy probable que los abortos no se puedan atribuir a un factor masculino o femenino exclusivamente. Te explico a continuación cuales son las principales causas de los abortos:

Problemas cromosómicos del padre o de la madre que hace que el embrión tenga anomalías que impidan su desarrollo.

Hay ciertas hormonas que son necesarias en el caso de la mujer para tener un embarazo saludable o bien, en el caso del hombre, para producir espermatozoides sanos.

Hace que a la placenta no le llegue suficiente sangre durante el embarazo.

Pueden existir otras causas como problemas en la digestión o en el sistema inmunitario. En cada paciente, estudio su caso y vemos por dónde empezar a trabajar ya que será muy probable que tengamos que acompañar el tratamiento de acupuntura con remedios naturales y/o detectar posibles intolerancias alimentarias u otros factores que podrían afectar al sistema inmunitario.

He tenido 2 o más abortos, ¿Por dónde empezar?

Mi mantra y algo que no me canso de repetir es “prepárate para ser madre”, pero en este caso, se convierte en un requisito. Pocas parejas o mujeres se plantean cuidarse o comprobar cómo está su cuerpo antes de buscar un hijo. Y no sólo hablo de analíticas hormonales o ecografías sino, de una investigación más profunda y de consciencia interior, como por ejemplo preguntarse “¿Cómo son mis reglas?” “¿Cómo es mi digestión?” “¿Cómo son mis patrones de sueño?”. Algunos de estos signos pueden darte información de cómo está tu cuerpo. Y si la respuesta a estas preguntas es que no sientes estar al 100% bien, tenemos que ponernos a trabajar y dedicarnos a cuidar el sistema que esté más afectado en cada caso, porque un cuerpo más sano es un cuerpo más fértil. Por eso recuerda:

NUTRE LA TIERRA, ANTES DE PLANTAR LA SEMILLA